Monday, February 27, 2006

La geografía de la niebla

La geografía de la niebla
La geografía de la niebla
es numeral y yuxtapuesta;
desde un ángulo del cielo
la ciudades
son obtusas alamedas
barricadas
y desiertos
con cruces o trincheras.

Los aviones sobrevuelan
como enjambres de ataúdes.

Desde el vértice gemelo
la geografía de la niebla
inventa mares con espinas
en la rosa de los vientos
y hay extensas plantaciones
y represas anegadas
por el miedo
a la biotecnia sigilosa
del enemigo;
hay hasta rascacielos
que se estrellan
con ataúdes en pleno vuelo.

La geografía de la niebla
es minuciosamente difusa y planetaria.
Tiene puentes infinitos
que atraviesan
apenas unos metros
para ir de Buenos Aires a París;
las autopistas de Omaha city,
sin embargo, sólo llegan
un poco más allá
del corazón
ardiente de infernario.
La geografía de la niebla
es milenaria y tan breve
es la vida que soy
como un disparo,
como un beso,
una palabra.

Curriculum Vitae

Nací con la niebla del infierno impregnada en los huesos,
con una creciente vocación de muerto,
este oficio irrenunciable de mendigo
y una habilidad espantosa para el canto.

Nací con el corazón en hilachas de venas
que se entierran como ciudades anversas,
ya siento mis pies difuntos
atravesados por alcantarillas confusas.
Yo nací con este futuro dolor extenso
que se pierde en las calles del anhelo.

Nací con un millón de vacas muertas colgando de mis ojos.
Mi canto cercenado expele hedor de mataderos insomnes
y derrama la esperanza coagulada del afásico
cuyo nombre impronunciable yo detento.

Nací con la garganta atorada de jazmines negros,
con la lengua agusanada de mil hombres
muertos en batalla, con su miedo y su estertor
de tripas como monedas de fuego en cada mano.

Nací desposeído y negación. Nada de lo que eres,
nada de lo que tienes acude a mi grito consternado.
Nací exiliado de este viento, de esta tierra
y de ese semen anciano
que me heredó una tumba sin casta.

Nací con la oscuridad de los miserables,
con la miseria industrial de los siglos.

Nací con la renuncia en los labios,
con la soledad final del mundo.
En medio del olvido y de la nada de infernario
me espera mi almohada de papel
con un puñado de sueños escritos
en un horóscopo que claramente se equivoca.

Nací con las alas quemadas,
con el alma deforme,
con la certeza irreductible del profeta
que en su lecho de muerte al fin comprende
que ha errado en todas sus visiones.
Esa es la desilusión de lo que soy,
el exiliado ancestral de todas las naciones. Posted by Picasa

Tuesday, January 10, 2006

La profecía maquinal

Te tiro un par de dígitos boreales,
computadora endemoniada,
para que me devuelvas
una eléctrica melena de Medusa,
una mano de sal mutilada
y me respondes,
cuatro versitos de amor
descafeinados.

Ácidos aleatorios de sulfuros
hervidos en fundiciones acereras
te deparo si a falta de patadas
al teclado desdentado que te cuelga
no me dibujas la cabeza de Gorgona
agonizante, encabalgada
sobre un Pegaso con alas de silicio.
Sangre y salvia de muerta;
de su alma que se escapa,
sudor frío y aterrado
es lo busco en tus binarios alarido.
Al final de los tiempos
los espíritus perplejos de eternidad
se funden en circuitos integrados.

¡Oh, Carroña hermosa que se pudre,
el soplo mítico de la vida se desopla!
El canto añejo que detento
se pierde como un susurro de estertores.

Pero así reza la profecía maquinal
en lo alto de las azoteas mundiales.

Ahí se contempla el escorial
alimentándose a sí mismo.
Un fagocito de chatarra
excrementando concreto,
una hermosa y gigante
babosa platinada.

Debería rugir la carne
y nosotros desterrados
deberíamos erigirnos
como un monumento de
sal a los instintos. Posted by Picasa

Saturday, November 12, 2005

Urbi et Orbi



El infinito deambula por las calles
con el rostro de un alzheimer colectivo.
Nada se distingue entre la bruma.
Los ojos se confunden con ventanas
y fachadas de viejos edificios.
La cordillera es apenas un fantasma,
la nariz de una calavera torturada.
Los dientes, abiertos como tumbas;
las muelas, inundadas de pobreza,
cuelgan con su peso inmemorial
de una boca aturdida de dolor.
La mirada indiferente se delata morbosa
cuando una amapola aparece entre el asfalto.
Sucede que la ciudad carece de jardines,
que el mundo se ha tornado gris.
Posted by Picasa

Thursday, January 06, 2005

Esbozo de un hombre cesante



Sucede que cada día soy más simple
más transparente, más liviano.

Hay quienes dicen
que me parezco a una ventana
que desemboca en un jardín
sin límites ni mares ni montañas.
Pero yo siento que abro mis brazos
y soy como un mar opaco cayendo
en un tiempo sin tiempo.

Pero sucede que cada vez soy más simple,
más parecido al aire,
a una estatua bajo la lluvia,
a una hoja de acasio somnoliento.

Sólo me queda morir o volar como un jilguero.


Wednesday, January 05, 2005

Cada era tiene sus demonios



Yo nací en esa nebulosa geografía de fieras,
es por eso que en mi canto
sólo hay gemidos oscuros
y carcelarios
y locuras que se ríen solas
y soledades impecables
y lenguaje como muebles de oficina
y barcos que no regresan
y cesantes que se queman a lo bonzo
y ciudades que no se reconocen
y laberintos sin Ariadna
y poetas que no se entienden
y ataúdes que vuelan
y poemas de amor que renuncian a ser poemas
y palabras que sobran
y muertes que no se conocen
y poetas que deberían suicidarse
y mariposas más fieras que un leoprado
y poemas que se lanzan al mar
y muertos que se lanzan al mar
y rosas que se lanzan al mar
y poetas
y poetas que no se encuentran...

Tuesday, January 04, 2005

Cuando los acéfalos se reunen en manada

Los poetas acéfalos, también conocidos como unicelulares, de asuntos organizativos saben más bien poco. Cuando se reunen en estructuras complejas realmente no es que se organicen para tal efecto, sino que lo hacen por inercia desorganizada y por la insólita atracción que sienten por lugares como los baños públicos o las escuelas de danza para señoritas.

Esto se explicaría en la incomprensible y sin duda maniática costumbre que exhiben cuando se reunen en manada a recitar sus poemas: necesitan constantemente mirarse al espejo.

Si por desventura o mala organización -comunmente a cargo de poetas de la misma especie- no hay espejos, o están rotos, o son insuficiente para todos, porque hay que advertir que no les gusta mirarse de a dos en un mismo espejo (el doble reflejo les confunde), entonces se deseperan, registaran frenéticamente sus bolsillos, sus maletines y carteras. Como son olvidadizos jamás recuerdan que sus diminutos espejos de bolsillo los guardan en los zapatos.

Nadie sabe con seguridad por qué razón guardan sus espejos en los zapatos. Una de las teorías más difundidas por los estudiosos señala que precisamente lo hacen por su fama de olvidadizos, pues jamás han recordado que esos adminículos se llaman "espejos de bolsillo" (esto explica también por qué son tan repetitivos en sus poemas). Dicen los eruditos en la materia que antiguamente tendían a buscarlos primero en los zapatos, pero que cuando se hizo una costumbre generalizada guardar los espejos en los zapatos para no olvidarse, pues sencillamente olvidaron el truco.

Esta teoría no explica, sin embargo, por qué recuerdan la extraña costumbre de guardar el espejo en el zapato y, al mismo tiempo, olvidaron la misma costumbre a la hora de buscarlo.
Tal vez la respuesta esté en otra teoría, la de los zapatos. Esta señala que los poetas acéfalos también sienten una profunda atracción por los sombreros debido justamente a su condición de "descabezados" y a la imposibilidad de usar sombrero. Si bien es cierto que el nombre de esta teoría es totalmente inadecuado, sirve al menos para enterarse de que la teoría de los sombreros es otra. En ella no se dice nada ni de sombreros ni de zapatos, pero se explica de forma contundente y genial la atracción de los acéfalos por los espejos: en ellos miran al vacío.

Ciertamente aún falta una teoría unificadora que dé respuesta a las múltiples interrogantes que aún quedan pendientes. Sin embargo, no se podrá avanzar en esa dirección hasta que no entendamos por qué los poetas unicelulares son tan sentimentales y tan exageradamente reaccionarios frente a cualquier alusión...

Monday, January 03, 2005

Poeta unicelular

Para el biólogo la célula es la parte mínima de estructura compleja con suficiente organización como para realizar las funciones de metabolismo y auto perpetuación.

De los organismo vivos, el unicelular es el primer escalón, por tanto, célula y parte mínima de la estructura son lo mismo.

Metabolismo denota que digiere, crece, excreta. Perpetuación: dícese de lo que se auto reproduce.

Para el poeta de igual nomenclatura, quien no conoce este concpeto y solo tiene conciencia de su tristeza, significaría digerir tristeza, aumentar su tristeza, excretar su tristeza y, tristemente, auto reproducirse en sus poemas. (El lector puede cambiar el concepto tristeza por oscuridad, melancolía, nostalgía, etc. )